Son las 7:42 de la mañana cuando empiezo a escribir este post. Como siempre cuando viajo hacia el Este y las horas de diferencia son tantas, me siento rara y desorientada. Cuando me he despertado hace un rato he pensado que podría comerme una pizza, no tenía ya nada de sueño y sí mucha hambre.
Esperaba a estar hora oír el bullicio de la gente que va a trabajar, pero a pesar de estar en plena cuidad, prácticamente no se oye nada. Ni motores ni pitidos de coche, nada. Y es que al mirar por la ventana las carreteras están practicamente desiertas, pasan personas a pie con paragüas (el día hoy se ha despertado gris) pero se respira tranquilidad. Si la habitación tuviera vistas al otro lado del hotel, se vería la Torre de Tokyo. Se puede ir caminando a pie a ella desde aquí, y el paseo es muy agradable, con las avenidas llenas de cerezos en flor. Ayer por la noche fuímos paseando hasta las cercanías de la Torre. En mi opinión las luces nocturnas hacen que esta parte de la ciudad, llena de asfalto y edificios altos, sea aun más bonita.
A la vuelta nos detuvimos a comer en un Coco Curry. Es una franquicia donde solo cocinan curry japonés y puedes escoger variedad de ingredientes para acompañarlo (solo de pensar en ello mientras escribo me entra hambre). Aquí está la página web con la carta.
Ayer llegamos a Tokyo a las 10 de la mañana, después de mas de 15 horas de viaje. Los check-in de los hoteles suelen ser siempre a partir de las 15 de la tarde, por lo que cogimos el metro y fuímos a Ikebukuro. Nos habría gustado coger el hotel por allí, pero curiosamente todos los hoteles más económicos estaban llenos, por lo que acabamos buscando por otras zonas de la ciudad. No es que sea un barrio muy bonito, Asakusa, que es más tradicional y está cerca del río, tiene mucho más encanto, pero para estar entretenido tiene realmente de todo: un centro comercial, tiendas especializadas en anime y manga y restaurantes para comer. Me encanta entrar en ciertas tiendas y pasarme el rato mirando los pequeños detalles, es la manera en la que las horas me pasan más rápido y creo que es de las cosas que más me gusta hacer en Japón. Los japoneses son una sociedad muy consumidora y hay gran variedad de productos de todo tipo, que además van cambiando a gran velocidad.
Ayer entramos en Animate que es considerada una de las tiendas de manga y anime más grande del mundo. Fuímos a una librería donde me gasté 5000 yenes en libros. Uno de ellos fue un capricho que no pude resistir, un libro de fotos donde comparan a leones y gatos, precioso.
Querida Tokyo, ¡como me gusta estar de vuelta!
Esperaba a estar hora oír el bullicio de la gente que va a trabajar, pero a pesar de estar en plena cuidad, prácticamente no se oye nada. Ni motores ni pitidos de coche, nada. Y es que al mirar por la ventana las carreteras están practicamente desiertas, pasan personas a pie con paragüas (el día hoy se ha despertado gris) pero se respira tranquilidad. Si la habitación tuviera vistas al otro lado del hotel, se vería la Torre de Tokyo. Se puede ir caminando a pie a ella desde aquí, y el paseo es muy agradable, con las avenidas llenas de cerezos en flor. Ayer por la noche fuímos paseando hasta las cercanías de la Torre. En mi opinión las luces nocturnas hacen que esta parte de la ciudad, llena de asfalto y edificios altos, sea aun más bonita.
A la vuelta nos detuvimos a comer en un Coco Curry. Es una franquicia donde solo cocinan curry japonés y puedes escoger variedad de ingredientes para acompañarlo (solo de pensar en ello mientras escribo me entra hambre). Aquí está la página web con la carta.
Ayer llegamos a Tokyo a las 10 de la mañana, después de mas de 15 horas de viaje. Los check-in de los hoteles suelen ser siempre a partir de las 15 de la tarde, por lo que cogimos el metro y fuímos a Ikebukuro. Nos habría gustado coger el hotel por allí, pero curiosamente todos los hoteles más económicos estaban llenos, por lo que acabamos buscando por otras zonas de la ciudad. No es que sea un barrio muy bonito, Asakusa, que es más tradicional y está cerca del río, tiene mucho más encanto, pero para estar entretenido tiene realmente de todo: un centro comercial, tiendas especializadas en anime y manga y restaurantes para comer. Me encanta entrar en ciertas tiendas y pasarme el rato mirando los pequeños detalles, es la manera en la que las horas me pasan más rápido y creo que es de las cosas que más me gusta hacer en Japón. Los japoneses son una sociedad muy consumidora y hay gran variedad de productos de todo tipo, que además van cambiando a gran velocidad.
Ayer entramos en Animate que es considerada una de las tiendas de manga y anime más grande del mundo. Fuímos a una librería donde me gasté 5000 yenes en libros. Uno de ellos fue un capricho que no pude resistir, un libro de fotos donde comparan a leones y gatos, precioso.
Querida Tokyo, ¡como me gusta estar de vuelta!


Hola Deborah,
ResponderEliminarMe encanta CoCo Karee! Qué nivel de picante escogisteis?? Yo con un 3/10 ya tenía más que suficiente...
Has escrito Asazusa en vez de Asakusa. :)
No es de mis barrios favoritos, quizá porque suele haber bastantes turistas. Por allí cerca está la calle donde venden material para restaurantes, i.e. comida de plástico para los escaparates, banderolas, etc.
Has comprado algún manga en japo?? La portada del libro que has comprado es un poco inquietante.
Muy bonita la foto de la Tokyo Tower entre las ramas del cerezo; es tuya?
Hola Ik!
ResponderEliminarNo sabemos que nivel de picante cogimos...Nadie nos pregunto, solo nos limitamos a coger el plato que más nos apetecia, no picaba un monton, era mas que acceptable. La proxima vez me fijare.
He comprado un par de mangas de una coleccion que me habia estado leyendo "Love so life", es un manga muy mono para niñas.
Inquientante por qué? Es realmente precioso...y esta todo comentado con frases que se entienden bastante bien...ya te lo enseñare.
No es nuestra, hicimos otras pero es un trabajo pasarlas al pc y escogí alguna parecida :P (aunque las nuestras no son tan buenas....).
Si...me he equivocado escribiendo el nombre del barrio... fatal xDDD.