Después de unos días movidos y de mucho caminar, ahora estamos a pie del lago Kawaguchiko en un hotel con baños termales. Es un ritmo totalmente diferente porque a partir de las 18 de la tarde (incluso un poco antes) ya no hay mucho que hacer en la zona y aun hace bastante frío cuando se va el sol. Pero la gracia de este sitio, a parte de la increíble vista al Monte Fuji que hay desde aquí, es el hotel. La habitación es amplia, tiene una zona de tatami con mesa baja (desde donde escribo ahora) y los baños valen mucho la pena. El baño interior es el más cálido (a 42 ºC) y los exteriores no marcan la temperatura pero están claramente más frescos. Ir a los exteriores realmente significa que has de pasar por fuera desnudo y, aunque compensa una vez de metes dentro, ¡el aire que pasa es frío!
Las fotos no están permitidas, pero como no había nadie he pasado con el móvil para llevarme un recuerdo.
Y si ir en bici por Kyoto era estupendo, por aquí ha sido aun mejor. Hoy hemos cogido un par de bicis del hotel, venían con motor incorporado y era curioso notar como al pedalear la bici arrancaba y se aceleraba por ti. Mucho mejor estas bicis que las convencionales, la verdad. La vista todo el rato ha sido preciosa. Los cerezos aun no han florecido en esta zona (no les debe quedar mucho ya que ya habían los primeros brotes en algunos árboles) pero a pesar de ello sigue valiendo la pena. Hemos tenido suerte que el día ha sido claro y la vista hacia el monte muy nítida.
Parece un buen lugar para venir en verano, escaparse de la ciudad y venir a un lugar un poco más fresco.
Mañana volvemos a hacer una parada en Tokyo, antes de coger el avión y embarcarnos hacia Okinawa.
Las fotos no están permitidas, pero como no había nadie he pasado con el móvil para llevarme un recuerdo.
Y si ir en bici por Kyoto era estupendo, por aquí ha sido aun mejor. Hoy hemos cogido un par de bicis del hotel, venían con motor incorporado y era curioso notar como al pedalear la bici arrancaba y se aceleraba por ti. Mucho mejor estas bicis que las convencionales, la verdad. La vista todo el rato ha sido preciosa. Los cerezos aun no han florecido en esta zona (no les debe quedar mucho ya que ya habían los primeros brotes en algunos árboles) pero a pesar de ello sigue valiendo la pena. Hemos tenido suerte que el día ha sido claro y la vista hacia el monte muy nítida.
Parece un buen lugar para venir en verano, escaparse de la ciudad y venir a un lugar un poco más fresco.
Mañana volvemos a hacer una parada en Tokyo, antes de coger el avión y embarcarnos hacia Okinawa.


"Mañana volvemos a hacer una parada en Tokyo, antes de coger el avión y embarcarnos hacia Okinawa."
ResponderEliminarOs odio mucho, que lo sepais. ¬_¬
El proxim post serà sobre Okinawa, potser no el llegeixis xDDD.
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