sábado, 5 de abril de 2014

El día que el Palacio Imperial estaba abarrotado de gente

Si se quiere hacer un poco de ejercicio gratis en Tokyo, ir al paseo que da la vuelta al palacio imperial es buena idea. Hay un circuito con los kilómetros que vas recorriendo (una vuelta entera son cinco) y hay una tienda a escasos 5 minutos donde te alquilan todo lo que necesitas para correr y donde al final te puedes duchar. Me impresionó bastante la tienda en general, llena de detalles y con duchas y vestuarios limpios, con cada pequeña cosa que necesitas bien organizada y colocada, y todo por 500 yenes. Aquí hay unas cuantas fotos.

Había leído que era una zona muy concurrida ya que se había popularizado bastante y había que seguir una serie de normas, como correr en dirección opuesta a las agujas del reloj, pero lo que encontramos fue increíble. No había montones de gente corriendo, sino montones de gente en general.



Resulta que ayer era uno de los raros días en el cual el palacio está abierto al público y la gente hacía cola para entrar al palacio. Había alguna zona por la que era imposible caminar, ya no digo correr, por lo que no fuimos capaces de dar tranquilamente una vuelta entera. Decidimos aprovechar para entrar en los jardines del palacio, donde no había tanta cola, y al salir correr de nuevo hasta el punto de salida. Al final hicimos 3 kilómetros y medio bastante seguidos.



Ayer también estuve haciendo una lista mental de aquellos platos que me gustan que había comido y los que aun me faltaban por comer. Curry, soba, unagi, sushi y ramen ya están en la lista (y se pueden repetir). Pero aun me faltan los takoyakis, el okonomiyaki y el taiyaki. Todo yakis (a la brasa) me acabo de dar cuenta.
De hecho el plato de ramen lo comimos en uno de aquellos lugares que solo sirven eso y te ponen una gran cantidad. Parecía regentado por dos amigos, uno cortando verduras y el otro sirviendo y preparando la mezcla. Se esperaba que tú mismo te cogieses el ticket de lo que querías en una máquina, que te sirvieses el agua y que al finalizar limpiases el trozo en el que habías estado con un trapo (bastante inmundo por cierto). ¿Os hais dado cuenta que no menciono haber comprado nada?


2 comentarios:

  1. Recuerdo ver gente corriendo alrededor del palacio, pero no sabía lo de la tienda donde te puedes duchar... que grandes son los japos.

    Hay un servicio de guías gratuitos que te dan una vuelta por el jardín imperial (y por otros sitios) y te explican la historia del lugar y algunas curiosidades. Está muy bien.

    Tiene buena pinta ese ramen, pero con uno no basta... yo comería tonkotsu cada día, y me pondría como un barrilete.

    Matane,

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    1. No solo te puedes duchar sino que el vestuario no tiene nada que envidiar a ningun gimnasio... Es genial...

      Era un ramen guarro y lleno de ajo que se repetía hasta la saciedad...A ver si el próximo está más al nivel de ramen ya hiro xDDD

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